Cuatro servicios de automatización, enganchados a lo que ya usáis
Cada uno con su ficha: qué te quita de encima, con qué se conecta y qué necesito para ponerlo en marcha. Todos empiezan igual: con una prueba supervisada con tus documentos reales.
Facturas y extractos, sin teclear
Lee con inteligencia artificial las facturas y los extractos del banco que escaneáis, comprueba que cuadran y deja preparado el fichero para vuestro programa de contabilidad.
Míralo en un caso real: una gestoría
- Cómo entran
- Escaneando desde la impresora, por correo o dejándolos en una carpeta de Google Drive. Una carpeta por empresa y por tipo de documento.
- Qué comprueba
- Que la base y el IVA sumen el total, que la factura no esté ya registrada y, en los extractos, que los saldos encadenen de un movimiento al siguiente.
- A dónde va
- Probado con a3asesor: el fichero SUENLACE.DAT para importar las facturas y Norma 43 para a3asesor Bank. Con otros programas, lo comprobamos juntos en la reunión.
- Qué revisas tú
- Solo lo que merece una mirada: lo poco legible, lo que no cuadra, lo repetido, y las retenciones de IRPF o los varios tipos de IVA hasta que decidáis a qué cuenta va cada cosa. Cada uno, con su motivo escrito.
- Tú tienes el control
- El fichero queda preparado y lo importáis cuando queráis: nada entra en vuestra contabilidad sin vuestro visto bueno. Una factura por escaneo, y cada una se archiva por separado.
- Qué necesito
- El código de cada empresa y sus cuentas en vuestro programa, y unos cuantos documentos reales para la prueba.
Datos que pasan solos de un sitio a otro
Lo que hoy alguien copia y pega: de un Excel a otro, de un correo a una hoja, de una hoja al programa que uséis.
- Con qué se conecta
- Excel y Google Sheets, el correo, Google Drive, y los programas que dejan conectarse desde fuera (por su conexión propia o importando un fichero). Lo comprobamos con vuestros ficheros antes de empezar.
- Control de calidad
- Lo que no cuadra (una columna que cambia de nombre, un importe que no se entiende) se aparta y se avisa: nada pasa en silencio.
- Sin migraciones
- Se conecta por fuera al programa que ya usáis: nada que cambiar ni que aprender.
- Qué necesito
- Un ejemplo real de los ficheros, y saber quién los mantiene hoy.
Un portal donde tus clientes ven lo suyo
Una página privada donde cada cliente entra con su usuario y consulta lo suyo (por ejemplo, su stock y sus movimientos) sin tener que llamarte.
Míralo en un caso real: una empresa de logística
- De dónde salen los datos
- De los Excel u hojas que ya usáis: el portal se actualiza cada pocos minutos, y la forma de hacérselos llegar la elegimos juntos.
- Quién ve qué
- Cada cliente ve solo lo suyo. Las contraseñas no se guardan en claro, y el portal vive en un servidor propio, no en una plataforma de terceros.
- Desde dónde
- Pensado para el móvil, que es desde donde lo mira la gente.
- Sin cambiar nada
- Lee lo que ya tenéis: vuestro programa de gestión sigue igual.
- Qué necesito
- Los ficheros de ejemplo y la lista de clientes que van a entrar.
Avisos que no dependen de acordarse
Correos que salen solos cuando pasa algo: un documento que revisar, una petición de un cliente, una fecha que se acerca.
- Cuándo salen
- Solo cuando hay algo que decir, así cada aviso se lee.
- Qué dicen
- Qué ha pasado y qué hay que hacer, en palabras claras. Se entienden sin abrir ningún programa.
- A quién
- A quien toca. Nada escribe a tus clientes sin que lo hayas decidido tú. Y del buen funcionamiento del sistema me ocupo yo.
- Qué necesito
- Quién recibe cada aviso y qué quieres que diga.
¿Cuál te quita más tiempo?
También hago webs y paneles de números a medida. En 30 minutos vemos qué os ahorra más tiempo pasar a automático primero.
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